Cómo Hacer Que Un Niño Autista Coma

Cómo Hacer Que Un Niño Autista Coma
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Un problema muy habitual es el de alimentar a un niño autista y es algo a lo que se tienen que enfrentar los padres o las personas que se encarguen de cuidar a estos niños.

Partiendo de la base de que hay que analizar cada caso y el comportamiento y evolución de cada niño, hay muchas cosas y recomendaciones que nos dicen los expertos que podeos poner en  práctica para que sea más fácil que el niño coma y no se convierta en una misión imposible. La alimentación es algo importante y la dieta afecta incluso a los cambios de humor en un niño y también por lo tanto en su salud mental.

Lo que queremos en esta publicación es darte una serie de recomendaciones que indican los especialistas en pediatría y alimentación en los niños con autismo para poder conseguir establecer una rutina positiva y hacer que el niño coma fácilmente o al menos sin tanta dificultad.

Si lo que quieres es ver cómo hacer que un niño autista coma, lee las siguientes recomendaciones que hemos analizado detenidamente.

Pasos para hacer que un niño con autismo coma bien

cómo hacer para que un niño autista coma bien

El estudio médico imprescindible

Muchas veces el niño autista rechaza los alimentos dada su distinta percepción sensorial que se agudiza mucho respecto a otros niños por lo que la conducta no es la única responsable en muchos casos de este rechazo.

Lo primero que se debe de hacer en el caso de no haberse hecho es un estudio para poder descartar diversos problemas médicos.

El autismo muchas veces se relaciona con los altos niveles de metales pesados en el organismo y en ocasiones también es relacionado con problemas de hongos como la conocida candidiasis.

De la misma manera los problemas de alergias e intolerancias también pueden tener una gran influencia por lo que el estudio del niño en cuanto a su estado general de salud se hace totalmente imprescindible.

Crea una rutina alimentaria para el niño

Los horarios de las comidas deben estar bien definidos y se deben se seguir de manera organizada. Esto es algo que en el colegio se realiza a rajatabla pero que sabemos que en nuestras casas en muchos momentos no es tan fácil llevarlo a cabo.

El sitio donde alimentemos a nuestro niño debe de estar alejado de distracciones, séase televisión, juguetes o estímulos que puedan distraer al niño.

Lo más importante de todo en este punto es que siempre demos de comer al niño en el mismo lugar y no cambiarle el sitio de comer y donde realice sus desayunos, comidas, meriendas o cenas no es algo que ayude.

Si hasta ahora no lo hiciste así, asegúrate de una vez que empieces no cambiar el lugar en donde des de comer a tu hijo.

Utilizando los estímulos a nuestro favor

Una de las mejores maneras de hacer que un niño autista coma bien es ayudarnos de ciertos estímulos también llamados reforzadores, los cuales pueden ser perfectamente alguna golosina que le guste al niño, una galleta que le encante un poco de chocolate etc…

Para hacer esto lo que tienes que hacer es darle a elegir una vez que haya completado una comida entre varias golosinas que le gusten y ver cuál de ellos elige.

Esto lo puedes hacer varios días seguidos para así asegurarte de cuál de estos reforzadores le gusta más.

Los reforzadores que gusten más al niño podemos usarlos a la hora de introducir nuevos alimentos en la dieta del niño con autismo que por sus características y propiedades le beneficiarán.

Así conseguimos que el ir añadiendo nuevos alimentos en su dieta sea algo más sencillo cuando usemos estos reforzadores como premio.

Haz un menú base con todas las comidas que le gustan

Ya que lo que buscamos es que el niño que padece autismo coma bien, deberemos cambiar ciertas cosas ya que hasta ahora lo anterior no nos ha funcionado o no al menos como quisiéramos.

Al inicio de cambiar la rutina a la hora de alimentar al niño, solamente comenzaremos dándole los alimentos que le gustan y esto podemos hacerlo durante hasta 3 semanas.

Sobre todo durante los primeros días, solo le daremos los alimentos que le gustan, de manera que cuando se siente a comer, solo vea los alimentos que le agradan.

Si además usamos los estímulos o los snacks o golosinas como reforzadores, todo resultará mucho más fácil.

Ve añadiendo nuevos alimentos al menú.

Una vez que un niño con autismo ya come con normalidad, podemos ir añadiendo alimentos nuevos y antes de esto lo ideal sería que previamente el niño haya jugado con para que no le resulte algo tan novedoso.

Si vemos que no come a pesar de ofrecerle o tentarle con el reforzador, dejaremos que se enfade o llore pero no podemos dar en este momento el brazo a torcer. Solamente debemos esperar a que llegue su tiempo para comer.

Empezamos añadiendo pequeñas porciones de los nuevos alimentos a los platos que más le gusten para que se vaya adaptando poco a poco al cambio de alimentación.

A medida que va comiendo los nuevos alimentos vamos aumentando la cantidad de estos.

Anota tanto la conducta del niño como la aceptación de los nuevos alimentos introducidos en la dieta del niño.

Haz que el niño sea autónomo a la hora de comer

Para conseguir que un niño autista coma solo es importante también hacer que él solo realice acciones como limpiase el solo la boca, hacer un buen uso de los cubiertos, llenarse el solo el vaso de agua o irse el solo a lavase las manos antes y después de las comidas.

Hay que ser consciente de que los problemas para alimentar a los niños autistas no solo tienen que ver con las comidas y los alimentos que les gusten más o menos, sino que tienen que ver con todo lo que engloba la rutina de comer.

En este punto es importante mantenernos firmes y tratar de que el niño por sí solo de forma inconsciente vaya ganando confianza al realizar por él mismo tareas sencillas pero no por elo menos importantes.

Los casos de hipersensibilidad

Los niños con autismo pueden tener problemas de hipersensibilidad dada su diferente percepción sensorial y cuando esto ocurre podemos observar en el niño los siguientes comportamientos:

  • Suele meterse a la boca mucha comida a la vez.
  • Busca bebidas gaseosas.
  • Babea de forma abundante.
  • Le encanta comer alimentos crujientes.
  • Reacciona exageradamente cuando come algún alimento nuevo.
  • Tiene tendencia a comer alimentos de sabor intenso.
  • El cepillado de los dientes suele ser una tarea difícil.
  • Son niños que no se suelen normalmente dejar tocar la cara.
  • Las arcadas pueden darse de forma habitual.

Es importante que un especialista estudie al niño aunque esto no es solamente recomendable en caso de hipersensibilidad, sino que obviamente lo es en cualquier caso de autismo en el niño

Referencias:

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